CRIMINALIDAD EN BLACOS Y PUEBLOS VECINOS (PARTE 3)

 








Apunte nº 76 

LA CRIMINALIDAD EN BLACOS Y EN PUEBLOS VECINOS (PARTE 3) 

(Viene del apunte nº 75) 

LOS INSULTOS

Por insultos entendemos ofensas de palabra para irritar a otra persona. La RAE tiene como sinónimos, agravio, injuria, ofensa, afrenta, improperio, etc. Muchas palabras para nombrar lo que era bastante frecuente. Aquí se enumeran algunos de los casos más sonados de los que tenemos conocimiento.

Insultos y agresiones por defender derechos del monte Carrascal

En el año de 1780 se comunicó la sentencia de la Real Chancillería de Valladolid donde se indicaba que el monte Carrascal era de los dos pueblos de Blacos y de La Villa, por igual. Los vecinos de Calatañazor no aceptaron la sentencia y recurrieron al Consejo de Castilla, último eslabón de la apelación. Los de Blacos, en su derecho, metieron sus ganados. Esto provocó enfrentamientos de los vecinos de Blacos con la justicia, regimiento y vecinos de Calatañazor, llegando a los insultos y agresiones. Como consecuencia fueron apresados los alcaldes pedáneos de Blacos Juan de la Fuente, Ubaldo Gañan y otros vecinos.

Insultos a Doña Francisca Ávarez de Castro

Doña Francisca era hermana del general y héroe del sitio de Gerona en la Guerra de la Independencia, Don Mariano Álvarez de Castro. Doña Francisca era natural de Granada, vivía en Madrid y tuvo que hacerse vecina de Blacos durante once años (de 1803 a 1814) para administrar “in situ” las 104 hectáreas del mayorazgo de Cogollos. Las relaciones con los vecinos no debieron ser las mejores. A finales de su estancia ocurrió que el regidor de Blacos...

(…)  insultó el Domingo Pérez de este año a la señora otorgante su casa y familia públicamente exponiéndola ha un traxico suceso por hallarse en dcho pueblo una porción de soldados dispersos que dijeron de la Division de Dn Franco Espoz y Mina (…)

Doña Francisca, ofendida, demandó a la justicia municipal conciliación para que se pusiera corrección y le pidieran perdón; amenazó que si esto no fuere posible acudiría a la Chancillería. (2) Para ella aquellos insultos era una gran afrenta siendo hermana del General héroe.

 Las Calumnias

En el apunte nº 74 contamos el robo acaecido en la casa y tienda de Manuel Tejedor Palacios, el 22 de junio de 1900. El culpable fue Martín Lafuente Tejedor, de trece años, labrador (con esta edad ya tenían oficio) que acusaba a otro menor de participar en el robo. Concretamente acusaba a Sebastián Gañán Ramírez, de diecisiete años. Llegaron a juicio de conciliación, ambos representados por sus padres y por dos “hombres buenos”, y no se pudo demostrar esta implicación y por tanto se le mantenía la inocencia.

Injurias continuadas

Injurias repetidas, aunque en diferentes años, fueron las que recibió Eleuteria Manrique Moreno (1891-1977). Fue acusada en una acalorada riña con Gabriela Pérez Gañán de “que había parido de moza”. En juicio de conciliación se pidieron perdón y tuvieron que pagar las costas, que fueron de 7,25 ptas. a partes iguales. En 1913, otro vecino Román Escribano y su mujer Hermenegilda Martín le llamaron “puta” en una acalorada discusión. Tuvieron juicio de conciliación, actuando “hombres buenos” por ambas partes, llegándose a pedir perdón las partes.

Las injurias eran frecuentes, no teniendo que llegar a juicio verbal, resolviéndolo a veces con mediación de otros vecinos, evitando la sanción del juez municipal.

Las venganzas

La venganza es un acto visceral para compensar alguna ofensa recibida que puede recibir una persona o una familia. En esencia consiste en hacer sufrir a otros como compensación de otro sufrimiento recibido. La maldad es que es un acto premeditado y cegador. Tenemos muchos casos, que por ser actuales nos reservamos de contarlos, muchos de ellos por desamor. En 1841, y de esto ya ha llovido, fue detenida por prender una taina paridera en el pueblo de Valdealvillo: la autora se llamaba María García. Se dijo entonces que fue por venganza, desconociendo el por qué. (3)

LOS IMPAGOS

Los impagos eran la imposibilidad de devolver y pagar los réditos en dinero o frutos de censos, préstamos o arrendamientos. En este tema de incumplimientos monetarios tenemos casos desde el siglo XVI: los trataremos en un apunte específico más adelante.

En este apunte nos centraremos en aquellos que se cometieron desde la mitad del siglo XIX y principios del siglo XX. Fue este un periodo de muchas compras de terrenos procedentes de las desamortizaciones de propios municipales, de los terrenos de la Iglesia, de las fundaciones pías y de los censos enfitéuticos

Los vecinos frecuentemente tuvieron que acudir a los prestamistas, no pudiendo devolver el capital, quedando sumisos en la pobreza. Esta crisis finisecular tuvo como consecuencia la emigración de mucha gente a lugares de industrialización de España y de Europa, y a diferentes zonas de América.

El caso Salvador Pérez Origüén (1823-1888) y su hijo Felipe Pérez Escribano (1849-1931) (4)

Salvador, mi tatarabuelo.

Salvador es conocido por ser la persona que construyó la Venta de Valverde, pegada a la nueva carretera, en 1860. Según los amillaramientos de 1881 y otros vecindarios era posadero, y labrador, y también despachaba vinos, licores y otros alimentos. Debió ser una persona muy hacendosa y metódica. Con las ganancias obtenidas hacía préstamos a personas de Blacos, Torreblacos, La Mallona y muchos otros (muchos) pueblos de la comarca. 

Es un enigma de dónde sacó el dinero para construir La Venta, aunque sabemos que con anterioridad ya hacía préstamos y que antes en 1856 tuvo un juicio a vecinos de varios pueblos por el valor de 1200 r.  Para pleitear apoderó a Galo Tejerizo, vecino del Burgo, ante el Notario Domingo Gómez Aguilar del mismo vecindario.

Aparte de prestamista fue fiador de mucha gente, lo que le trajo muchos problemas al tener que pagar los débitos de los fiados y posteriormente ir a juicio contra ellos. En el Archivo Histórico Provincial hay muchos protocolos notariales de préstamos, y de apoderamientos para representarle en los juicios. Exponemos algunos de los muchos casos que hubo. (6)



    (Boletín Oficial de la provincia  de Soria Número 62 – 24-5-1875)

 



 


 

Los hermanos de las Heras dejaron de pagar alimentos a Salvador por valor de 141,50 ptas. Se negaban a pagarlo porque decían que en su permuta se incluía la comida y debía pagarla Félix. 

Tuvieron juicio, celebrado en Blacos en 1871, y se vieron obligados a pagar a Salvador Pérez en acto conciliatorio, que resultó ser lioso. (celebrado en Blacos en 1871).

En 1887, un año antes de morir Salvador, el caminero Benardino Gómez es demandado por no pagar el vino y el aguardiente y otros géneros despachados. Van a juicio verbal reclamándole 419 reales. Pagó 132 reales y lo demás no lo reconoció. Era costumbre fiar para pagar después. Pero no todos eran de fiar. Julián Sanz de Pablo era el capataz de la carretera y tuvo que mediar en el asunto para solucionarlo.                                                 

Mucha gente al no poder devolver el dinero entregaba sus bienes inmuebles, como podían ser fincas, casas, cerrados, etc., también bienes semovientes, como eran animales y bienes muebles de todo tipo. Los inmuebles cobrados eran difíciles de poner en el mercado por el mismo precio, por lo que a veces se los quedaba el mismo desahuciado en renta.  Así mismo fue fiador de muchas personas del pueblo que pedían a otros prestamistas del Burgo y de Soria.

Esta actividad de prestar le trajo grandes inconvenientes y pérdidas importantes de dinero. Salvador murió en 1888 dejando sin resolver muchos asuntos.

Felipe, mi bisabuelo

El heredero de Salvador fue mi bisabuelo Felipe Pérez Escribano, que heredó todas los cobros y las deudas, muchas de las cuales desconocía y de las que no tenía justificantes. De hecho. tuvo que dar poder, entre otros a Pedro Siluro Vera, vecino del Burgo, que también lo había sido de su padre, y a otros de Calatañazor, para que averiguasen todo los que debía y tenía que pagar o le debían. (7).


Los pleitos traen consigo grandes gastos y muchos enemigos. Tres años después de la muerte de su padre vende sus bienes muebles y semovientes a Mariano Caballero Vicente, vecino de Rioseco por 631 pesetas, quedándose de administrador de todos estos bienes por una cantidad al año. En el documento dice que Mariano le deja casas y tierras para administrar, lo que se sobreentiende que la Venta también se la había vendido. (11) Podemos decir que Felipe se había arruinado con tan solo 41 años, aunque dudamos que solo fuera por los prestamos no cobrados. 

Mariano sale en auxilio de Felipe como fiador para un préstamo de 250 ptas. y otro de 171, ante Benito de la Rica, vecino del Burgo, en 1896.  Felipe es incapaz de devolver el préstamo, paga Mariano como fiador, pero este le reclama el dinero en un juicio. Felipe reconoce la deuda, pero no tiene dinero y le da en compensación cinco cabras (a 15,5 ptas.), treinta gallinas con dos gallos, un arcón de sesenta medias, tres sartenes, dos calentadores, un cazo, y dos colchones.

En libros del catastro urbano de estos años figura como propietario de La Venta de Valverde Mariano Caballero. La venta ardió la noche del 29 de junio en 1897. Mariano Caballero cobró del seguro el Fénix Español r 4.000 pesetas. (8)

Como Salvador tuvo dinero fue una persona envidiada por algunas personas.  A Luisa Gonzalo, y su marido Francisco Lafuente, los tuvo que llevar a juicio “por haber proferido expresiones injuriosas graves contra su honor” el 12 de julio de 1880. El derrumbe de Felipe alivió a los envidiosos, pero siguieron muchos años después creando una leyenda llena de embustes y chismes.

El caso Urbano Escribano Ropero (9)

Las deudas podían llegar a ser casi impagables y la necesidad mucha, haciendo esfuerzos imposibles. Se necesitaban los dineros para muchos asuntos, tales como dar estudio a su hijo.  Así le ocurrió a Urbano Escribano, que contrajo una deuda con Salvador Pérez de la que no pudo responder, y tuvo que dar en compensación una casa en la calle Abioncillo. (Casa donde luego edificó su casa Tomasa Pérez, que luego fue la tienda de Avelino Tejedor). (10) Pero Urbano debía a mucha más gente.

Al comerciante de Valdealvillo Esteban de La Villa Muñoz le debía 17 pesetas. Urbano como no le podía pagar en metálico le dio una finca en el Adelantado, de catorce áreas, con derecho a retroventa si se devolvían las diecisiete pesetas.

Por otras deudas se le llegaron a embargar 45 arrobas de hierba, 60 angueras de paja buena, un muladar con 30 angueras de paja estropeada, porque no tenía más bienes.

Este empobrecimiento llevó, como ocurrió a otros muchos, a que su hijo Alejandro Escribano Muro emigrara a Buenos Aires, donde luego se casaría en 1912 con Rosa Forntán. Hijo suyo sería Valentín Escribano Muro, que fue secretario en varios pueblos y en Blacos.

Otros impagos:

La necesidad llevaba a muchos padres a contratar a sus hijos menores de criados mediante contratos orales para una temporada por un dinero que luego no pagaban alegando que bastaba con el sustento y el vestido.

En 1884 Lorenzo Gonzalo prestó a Mateo Gañan 200 reales con tres fiadores.  Dos años después fue demandado, y por no cargar a los fiadores con la deuda y los réditos, le dona seis fincas pequeñas de entre 3 y 6 celemines, que tasadas daban el dinero que debía.

(CONTINÚA EN APUNTE Nº 77)

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NOTAS ACLARATORIAS Y COMPLEMETARIAS

 

1) AHPSO, Protocolos notariales, caja 3206, ff: 212 r, v. 113 r, del año 1913

2) Suponemos que se pediría perdón. Lo que ocurrió posteriormente es que esta señora fue acusada por el concejo ante la Chancillería por de apoderarse de estacas de los propios del pueblo, utilizadas para la contención de los terreros del caz del molino, que era de su propiedad.

3) Noticiero de Soria, 15 mayo de 1891

 

          (Dado en Blacos a siete de octubre de 1886, siendo secretario Vicente Gonzalo)

                                           

4)  Salvador Pérez Origüén, nació en la tarde del día 6 de agosto de 1823. Muere el 6 de marzo de 1888 a las seis de la mañana. Tenía 66 años. Dejó el funeral a voluntad de su hijo Felipe, que dispuso de misa y entierro de cuerpo presente, una misa en la ermita Nª Sª de Valverde, misa fin de año y lo demás hasta cinco duros en misas de cinco reales. Salvador Pérez y María Escribano, que era viuda de Felipe Regaña, se casaron en 1845, no conociéndose otro matrimonio.

5) Los prestamistas del Burgo a los que se acudía por esta época eran Saturnino Zorrilla, Ciriaco de la Rica, Benito de la Rica, Gregoria Sienes, etc., y de Soria a Sotero Llorente. En 1880 a Manuel Boillos, Acacio Boillos y Ciriaco Rioseco, le puso en juicio porque era fiador y estos tenían un crédito con Ciriaco la Rica del Burgo de Osma.

6) A Salvador le debían varios vecinos de Blacos, Torreblacos y de la Mallona.  Muchos contenciosos los tuvo que continuar su hijo Felipe. Juicio tuvo con Ignacio del Burgo, de Blacos, en 1879, por 100 ptas. y 4 cuatro fanegas de centeno. Como no tenía dinero pagó con una finca y un becerro. Tuvo que ir de nuevo a juicio por un fiado de 250 ptas. a uno del Burgo.

7) Felipe tuvo juicio en 1890 con Jacoba Soria, vecina de la Mallona, viuda de Máximo Soria, que le debía 312 reales. Esta señora heredó la deuda de su marido, y alegaba que había prescrito desde hace 12 años que había muerto su esposo. Se le condenó y por no tener dinero se le embargaron de sus casas y tainas que tenía.

En 1890 Timoteo Vinuesa fue a juicio con las deudas de Salvador. Se le obliga a pagar las 250 ptas. Anteriormente había tenido otro que se publicó en el Boletín Oficial de la provincia por valor de 237 pesetas. Como no pagó se le embargaron bienes muebles: unas sillas, un tonel, unos botines, un caldero de cobre, un sombreo, un calentador, y los semovientes: un pollino, un cerdo semental, 3 cerdas de medio año, 20 gallinas con un gallo, 3 medias de guijas y 8 arrobas de patatas. aclarar todo no está bien hecho.  

Contra Mateo Vinuesa, vecino de Calatañazor, por diferentes préstamos. Tuvo uno cuando Mateo vivía en Molino se Duero en 1886, de un préstamo a diez años, que de réditos debía pagar 30 pesetas al año.

Contra otro vecino de Calatañazor, Mariano Gregorio, tuvo juicio en 1881. El juez de Calatañazor era el médico Mariano Martínez Medrano. Tuvo otro en 1887 por 250 ptas. que debía pagar en 5 plazos de 52,50 ptas.

Como ya dijimos necesitaba apoderados. Entre ellos tuvo Isidoro Arranz Gregorio, de Calatañazor, a Pablo Martínez de Covaleda y otros. (Protocolos notariales del Burgo de Osma del año de 1878, pt. 39 ff: 646,647.  De Almazán, año 1863, pt.52)

8) El Noticiero de Soria: Número 795 - 1898 abril 2

El avisador Numantino: Número 1634 - 1897 agosto 1

9) Desconocemos lugar y fecha de nacimiento y fallecimiento. Urbano Escribano estaba casado con Alexandra Muro. A Valentín y Alejandro, que sepamos. Valentín fue secretario en muchos pueblos, donde nacieron sus hijos. Valentín nació en Blacos en 1877.  Estuvo en este pueblo hasta su jubilación de 1930 a 1939.

10) Esta era una deuda contraída en 1879 a la que Urbano tuvo que hacer frente tuvo juicio con Salvador Pérez en 1881. Le debía 425 ptas que había pedido para la atención de su casa y su familia. Reconoce la deuda y por no poder pagar con dinero le tiene que ceder una casa, entre otras fincas.

11) Pto. Not. Nº81 ff.: 422, 423 del 30 abril 189. Notario Pedro Pascual de Areitio y Asúa, del Burgo de Osma. Bienes muebles vendidos: un reloj de pared, dos arados, dos colleras, dos serones, una cómoda, un arca de pino de nueve pies, una mesa, una caldera de ocho cántaras, dos rastrillos, un cajón de cerner, una potra, un macho, un carro con arreos para tres caballerías y dos marzalas. Toda valía 631 pesetas.

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Pinto a 28 de octubre de 2026

Serafín Pérez García

Serafin.perez.2014@gmail.com


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